NIÑO MUERE POR CAUSA DE UNA PEDRADA EN LA CABEZA LANZADA POR “LOCA MARITA”

Familia desconsolada por trágico final
JAÉN
“Mi hijo amaneció triste, lo vi callado, decaído y extraño hasta antes de ir al colegio. A las 7 y 20 solo me dijo llévame al colegio, cuando llegamos agachó su cabeza y me dijo chao papá. Luego, al ir a recogerlo, siempre me pedía una quina (50 céntimos) para que compre cualquier cosita en la salida. Pero, ayer, como nunca ni siquiera eso hizo. Jamás imaginé que estaba a solo unas horas de su muerte”.
Es el desgarrador testimonio de Tito Miguel Santos Jiménez, cuyo hijo murió el pasado miércoles en horas de la noche cuando era trasladado en estado muy grave a Chiclayo, luego de ser apedreado por una mujer con evidentes alteraciones mentales.
Deyvis Santos Becerra
“Cuando fui a recogerlo en mi mototaxi, a la 1 de la tarde, salió un poco intranquilo, no era el mismo, se sentó en la moto, no me pidió ‘quina’ como lo hacía. Fuimos a ver a su mamá que estaba por la calle Huamantanga, ahí le quiso dar almuerzo, pero no recibió y dijo que quería ir a la casa. Su tío le regaló manjar, comió un poquito y me dijo ‘papá mañana si vamos a comer rico, porque habrá pan con manjar’”, relató el padre del pequeño, recordando los últimos instantes de vida de su menor hijo Deyvis Santos Becerra (8), estudiante del colegio San Luis Gonzaga de Jaén.
Añadió “a la 1 y 10 bajamos de frente a la calle Manco Capac con destino a nuestra casa en Montegrande. Cuando crucé la calle Marañón, al mirar a ambos lados para ver si pasaban vehículos, vi una señora loca sentada en la vereda que apedreaba a todos los que pasaban. Casi me alcanza, pero la piedra se fue de frente a mi hijo y mi esposa gritó ‘lo mataron de una pedrada. Él venía en medio de su mamá y mi otro hijo, la piedra le cayó en la cabeza y le produjo una hemorragia inmediata”.
La desesperación hizo presa del padre del pequeño afectado, quien por la cercanía lo trasladó de inmediato al hospital de EsSalud.
“Vi a mi hijo bañadito de sangre, lo llevamos al seguro, allí llegó como muerto no hablaba nada y no reaccionaba. Como a los 20 minutos empezó a gritar, estaba delirando. Le pusieron suero y medicinas y se calmó. Me mandaron a buscar donde sacarle una tomografía. Me llamaron al seguro, mi hijo estaba con su vista hinchadísima, clamaba que lo envíen ya a Chiclayo, pero me dijeron que sin tomografía no lo pueden referir, recién a las 4 de la tarde el Dr. Vergara lo refirió a Chiclayo. Él se fue en la ambulancia del seguro, se fue con su mamá, antes de partir rogaba que le den agua, le dimos un poquito. Antes de que parta le hablé, le dije hijo Deyvis, sé fuerte, todo pasará, pero ya no me respondió”, indicó entre lágrimas el padre, quien no dejaba de lamentar la triste tragedia que les ocurrió.
Relató además que sólo su esposa fue a Chiclayo con su hijo. “A eso de las 8 y 40 de la noche, me llama mi esposa y me dice entre lágrimas y desesperación que nuestro hijo acababa de morir cuando estaban por Motupe. Estaba desesperada. Luego fueron a Chiclayo a llenar la ambulancia de combustible y regresaron, llegando al promediar las 7 de la mañana de ayer a nuestra casa ubicada en el sector Montegrande, cerca de la Clínica Santa Rosalía”, remarcó.
Los vecinos de la pequeña víctima lamentaron el triste final y contaron que la misma noche del deceso del menor, los agentes de Serenazgo les habían informado que a la loca lo habían cogido por unos arrozales de Santa Teresita, pero luego lo han llevado a ‘botarla’ por el sector Linderos, porque era problemática y siempre arrojaba piedras a las personas. En esos instantes, aún no se sabía que el pequeño había fallecido producto de la pedrada que le produjo la enajenada mental.
“Pido al alcalde, a otras autoridades, a la Beneficencia a que nos ayuden económicamente para sepultar a mi hijo, somos una familia muy humilde, yo trabajo como guardián en la Universidad Nacional de Cajamarca sede Jaén, ellos me están ayudando”, refirió el acongojado padre.
En su casa se velaron sus restos
Tito Miguel Santos Jiménez pidió a las autoridades, como a la Policía, Fiscalía, Beneficencia y todos quienes puedan hacer algo con esta mujer demente. “Que lo encierren a esta loca, enciérrenla por favor, ojala me escuchen nuestras autoridades y hagan algo por los niños y la gente que puede ser víctima de esta mujer, no esperen otra desgracia, no esperen que esta mujer mate a otra persona, hoy estamos viviendo por un momento trágico”, indicó.

ALUMNO DESTACADO
Deyvis Santos Becerra (8) cursaba el tercer grado ‘B’ de primaria en el colegio ‘San Luis Gonzaga’ de Jaén. “Era un niño muy alegre, despierto, obediente, siempre se iba a verme todas las noches a las 7 de la noche a la universidad donde laboró como vigilante y me llegaba una fruta y me decía papá te he traído una frutita para la noche y se iba a dormir”, refirió entre lágrimas al recordar estos episodios de felicidad.

Mientras esperan la ayuda de cualquier persona solidaria, el menor asesinado por una demente se viene velando en casa de sus padres ubicada en el sector Montegrande entre las calles Hipólito Unanue e Inmaculada Concepción, dos cuadras antes de la clínica Santa Rosalía.

Comentarios